HBM017: ¿Te gusta lo que he hecho?


 

¿Te gusta lo que he hecho?

Por Carme Roca

El niño o niña de 0 a 2 años, es capaz de entender más de lo que puede expresar con el lenguaje,  por lo que el juego es su manera de explorar el mundo.

 

Una buena manera de dar inicio a este proyecto es favorecer las habilidades motoras finas con ladrillos de construcción. Un niño o niña a partir de 1 año, puede hacer TORRES apilando las piezas y llegar a crear diferentes combinaciones de colores, incluso a encajar las piezas.

 

Pues…  Érase una vez que, gracias a un acuerdo de colaboración con LEGO Iberia, llegaron a la escuela unas piezas de DUPLO y ¡¡¡los niños tuvieron la oportunidad de construir, crear y descubrir muchas maneras de jugar!!!

 

 

Con los niños y niñas de la clase de  1 año nacidos a principio de año (cercanos a los 2 años), LAS GRANOTAS,  hemos empezado con un primer contacto con el material de animales. Vaciamos dos cajas de piezas del set 6784 encima de cada mesa (sin sillas). Las caras de alegría y sorpresa ha sido lo mejor. Unos han empezado a construir, otros a clasificar por colores y escoger las fichas del mismo color que la plantilla,… Concentración, orgullo de reconocer lo que están haciendo, sonrisas, expresiones, capacidad para desplazarse a buscar aquella pieza que quieren, otros te piden ayuda… Las siguientes sesiones las hicimos en el suelo y ¡¡¡¡MUCHO MEJOR!!!!

 

Los niños y niñas de la clase de 1 año nacidos a final de año (los que acaban de cumplir 1 año), LAS TORTUGAS , empezamos igual que el grupo anterior. Primero han experimentado, algunos las han tirado al suelo para saber el ruido que hacen… Más tarde, las educadoras han añadido las plantillas con las formas de animales y las han ido completando. Ellas hacían el juego y los niños las imitaban. Delante de ellos, han quitado una pieza y una niña ha cogido otra igual. Ha entendido que hay un sitio vacío en la plantilla y lo coloca correctamente.

 

En una segunda sesión, han estado más concentrados porque ya sabían lo que iban a hacer. Alguno aún las ha tirado, pero recogiéndolas enseguida. Han intentado poner las piezas en las plantillas, incluso buscan el mismo color, han encajado haciendo torres, han recogido desmontando las piezas una por una y… ¡¡¡BRAVOOOO!!!

 

 

En la clase de los niños y niñas de 2 años, LOS PINGÜINOS, estábamos trabajando el tema de la ciudad y aprovechando la oportunidad de aprender jugando, colocamos las piezas del tema de la ciudad repartidos en cuatro cajas. En cada mesa hay 4 ó 5 niños.                                                      Hemos dejado que experimenten, primero, y nos han sorprendido como esperábamos. Unos han hecho coches con ruedas y sin ruedas, otros casas, unos han mirado los modelos para coger ideas de las imágenes, otros han construido torres encajando bien las piezas… y todos orgullosos de sus producciones respetando un ambiente de tranquilidad y respeto hacia los demás. Alguno ha simulado un paisaje y ha compartido el juego simbólico.  Lo interesante de todo es que ha sido una actividad libre y en ningún momento dirigida por el adulto y sin ningún objetivo marcado.             

                                                              

Cuando se ha perdido el interés en cada sesión, hemos pedido recoger y cada mesa ha guardado sus piezas en el buc o caja correspondiente desmontadas para que al día siguiente se pueda empezar de nuevo el juego. Algunos vigilaban a que todos desmontaran lo que habían hecho y no ha habido ningún conflicto al respecto.

 

En la siguiente sesión, han estado muy participativos y con la misma actitud que las anteriores sesiones y hemos decidido hacer una exposición de sus creaciones. ¡¡TODO UN ÉXITO!!

Todo esto es una pequeña muestra de lo que han sido capaces de hacer los niños y niñas de Llar d´Infants el Timbalet entre 1 y 2 años. Lo único que no podemos compartir es lo que nos llevamos las educadoras experimentado en primera persona: sus expresiones, sus caras, sus silencios, sus juegos compartidos.

 

 

Jugar con DUPLO nos ha aportado, pedagógicamente, una ayuda a la hora de trabajar el proyecto de aula de “la Ciudad”. Han podido expresar motrizmente, elementos propios del lugar donde viven razonando lo que han creado, como una casa, un jardín, un camión, un coche, torres…. Han desarrollado positivamente el lenguaje, ya que sin explicarles absolutamente nada, ellos han ido poniendo nombre a las piezas que iban utilizando, como la forma, el color, simbólicamente lo que estaban construyendo.  En las primeras sesiones se percibía silencio, ya que la actitud de los niños y niñas era de ganas de saber, curiosidad, aprender y ponerse a hacer cosas sin perder el tiempo. Cada día, las propuestas se han aprovechado a tope con fuerte interés por parte de los niños y por parte de las maestras mediante la observación y colaboración cuando era necesario o reclamada por ellos. Además, han desarrollado satisfactoriamente las relaciones sociales entre los niños de la clase, porque han compartido las piezas, unos les daban a los otros y han interactuado entre ellos jugando con lo que habían creado.

 

Para dar importancia a todo lo que han estado haciendo, hicimos una exposición en la entrada de la clase para que los papás vieran y compartieran con sus hijos toda la riqueza de cosas hechas en el aula con los ladrillos DUPLO. ¡¡La mayoría se quedaron impresionados!!  

 

Nosotras no dudamos nunca de lo que aprenderíamos con ellos. ¡¡Ha sido sorprendente!!