Review del set ➟ 42239 Batmóvil Tumbler
A lo largo de las décadas, muchos héroes y villanos de la cultura popular han conducido vehículos famosos que se han convertido en auténticos iconos. Tenemos el célebre Mini de Mr. Bean. Luego está toda una colección de extravagantes coches de James Bond equipados por el excéntrico Q. Para los fans de los 80, podemos mencionar a KITT de Knight Rider (que, de hecho, se presentaba como un personaje por derecho propio), o el Ferrari Testarossa blanco de Miami Vice. Y luego está el Batmóvil Tumbler. Hijo de un tanque y un Lamborghini Countach, también pertenece a esa categoría de vehículos inconfundibles que contribuyen en gran medida al estatus legendario de sus propietarios y que, sin duda, forman parte de toda la mitología de Batman.

Con semejante reputación, lanzar un set oficial del Tumbler es una apuesta segura para LEGO, independientemente de la temática o la época. O quizá debería decir que ha sido una apuesta segura porque, según mis cuentas, hasta ahora ha habido ocho sets del Tumbler, aunque no siempre fuera la estrella principal y única. Los dos más conocidos son los buques insignia de 2014 y 2021, con unas 2000 piezas cada uno.
En esta nueva y novena reencarnación LEGO del Tumbler, la elección ha recaído en Technic. Mi primera reacción fue pensar que podría encajar muy bien, dada la naturaleza mecánica del Tumbler. La segunda, que su forma, peculiar por decirlo suavemente, podría permitir o incluso propiciar algunas funciones mecánicas interesantes. En realidad, basta con echar un vistazo a la caja para descubrir la principal característica del Tumbler: electrónica y motorización, como indica el logotipo de Control+.

Pero antes de llegar a eso, unas palabras sobre la construcción, que llama la atención desde el primer momento. La peculiarísima configuración del frontal del Tumbler implica una cinemática de dirección igualmente peculiar, y esa es precisamente la principal curiosidad mecánica del set. ¡Un sistema de cremallera y piñón conectado a una viga deslizante mediante un varillaje en Z que, además, hace girar individualmente los brazos de dirección! En la práctica funciona bien, incluso con cierta holgura inevitable entre las numerosas etapas del varillaje, aunque parte de ella se mantiene bajo control utilizando pines con fricción en los puntos de giro. Interesante y, además, bastante ingenioso.
Por otra parte, el set no se basa en un chasis sobre el que se van montando los demás componentes, sino que utiliza el gran módulo Control+ como principal elemento estructural de toda la carrocería. Es una solución más compleja, pero también más sofisticada, y durante el montaje resulta especialmente interesante observar cómo se aprovechan las conexiones del módulo para reforzar el conjunto. (Para que quede claro, no es un concepto completamente nuevo, pero sigue siendo relativamente poco habitual en los vehículos LEGO y siempre resulta complicado de ejecutar.)

La presencia del módulo Control+ es un arma de doble filo: las ventajas son evidentes, ya que el modelo ofrece conducción, dirección e iluminación por control remoto, mientras que el inconveniente es el considerable tamaño del propio módulo, que ocupa una parte importante del volumen disponible en un vehículo de esta escala. Como consecuencia, no queda demasiado espacio para incorporar más funciones, salvo que contemos la puerta que se abre para permitir la recarga de la batería y el diferencial trasero, que es más una necesidad que una función.
El aspecto general se parece bastante al original, hasta donde permite una construcción Technic pura, o casi pura. Puede parecerte atractivo o puede parecerte espantoso, pero fiel al original sí que es. Quizá haya sido una suerte que el Tumbler sea tan absolutamente negro, ampliando así el abanico de piezas disponibles para el diseñador.

En cuanto a la característica principal del Tumbler, es decir, el control remoto, funciona prácticamente como en la mayoría de sets similares. La velocidad está bien, el radio de giro es más que suficientemente cerrado para echar unas carreras por casa y resulta divertido. Eso sí, no esperes prestaciones todoterreno: los bajos (de nuevo, bastante fieles al original) quedan muy cerca del suelo y no hay suspensión.
No voy a aventurarme ahora en un análisis general del concepto Control+ y de su papel dentro de LEGO Technic: legiones de personas, muchas, muchísimas de ellas más competentes que yo, ya lo han hecho largo y tendido. Pero al menos puedo decir que, en este contexto, donde quizá haya más fans de Batman y DC Comics que de Technic, cumple perfectamente su función.

Lo que me preocupa más es la dificultad física de construir este Tumbler. No porque los pasos sean demasiado difíciles —quizá haya unos cuantos que requieren algo de atención, pero nada fuera de lo normal—, sino por el propio proceso de montaje. Puede que tenga algo que ver con una de las primeras series de fabricación, con la abrumadora cantidad de piezas negras o con algún otro factor, pero durante el montaje me encontré a menudo con que las piezas ofrecían demasiada resistencia al intentar conectarlas. Los pines no solían dar problemas, pero los ejes (tanto los ejes normales como los pines con eje) requerían a menudo bastante fuerza para introducirlos en los agujeros para eje de los paneles y de otras piezas. En varias ocasiones acabé colocando una pieza sobre la mesa, con el eje hacia abajo, y dándole un buen golpe desde arriba para conseguir encajarla, porque la fuerza necesaria para introducir el eje en su agujero era, sencillamente, molesta e inusualmente elevada. Y aunque no soy Superman (o Batman, que sería más apropiado), tampoco creo ser una persona especialmente débil: normalmente puedo construir sets Technic sin tener que descansar después. Ya sé que es un comentario poco habitual, pero estoy seguro de que no me lo estaba imaginando.

La consecuencia positiva es que el Tumbler resulta bastante robusto, incluido el complejo varillaje del mecanismo de dirección que acabo de mencionar. Además, normalmente chocará primero con las ruedas delanteras, lo que ayuda un poco a absorber los impactos.
Desde el punto de vista de quien busca un set como fuente de piezas, todo gira alrededor del módulo Control+. Es considerablemente más caro que otros sets de tamaño y número de piezas comparables (por ejemplo, los populares coches a escala 1:16 actuales), y si el Control+ no te interesa realmente, supone un importante sobrecoste del que podrías prescindir. No es que las demás piezas sean despreciables: hay una gran cantidad de material útil en el más universal de todos los colores (el negro, obviamente), incluidas seis ruedas y paneles de muchos tipos. Pero todo vuelve a la pregunta inicial: ¿necesitas el Control+? Si la respuesta es sí, esta es una de las posibles formas de conseguirlo junto con más de 700 útiles piezas Technic.

Estas consideraciones tienen bastante peso a la hora de resumir las impresiones generales sobre el Tumbler. Está claro que interesará a los fans de DC Comics y, aún más, a los de Batman. Si no es tu caso, puede ser una buena opción si estás pensando en hacer tu primera incursión, sin complicarte demasiado, en el mundo de los vehículos Technic por control remoto. El módulo Control+ permite precisamente eso. Los puristas de la vieja escuela pueden quejarse (y a menudo lo harán) de que integra y simplifica demasiadas cosas, pero el hecho es el que es: no hace falta tener una enorme experiencia para construir con Control+ un vehículo funcional por control remoto, y ese puede ser precisamente el principal valor de este set… si tienes pensado desmontarlo y construir otra cosa, claro. En lugar de dejarlo en una estantería.

Agradecemos al Grupo LEGO que nos haya enviado este set para su review. Sin embargo, esto no ha influido en modo alguno en nuestra valoración y todas las opiniones expresadas anteriormente son exclusivamente nuestras.
Número de piezas: 719
Edad recomendada: 12+
Dimensiones: 31 x 17 x 11 cm










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